25-09-2020

Volver a ser niños con la mente del principiante

«En la mente del principiante hay muchas posibilidades, en la mente del experto, hay pocas». Shunryu Suzuki

«En la mente del principiante hay muchas posibilidades, en la mente del experto, hay pocas».
Shunryu Suzuki

En algunas ocasiones parece que vamos funcionando de manera automática, como máquinas que van y vienen sin sentido. Tenemos la creencia de que nos hemos convertido en esclavos de los designios de unos preceptos culturales y sociales que nos dominan. Que nos hacen olvidar la responsabilidad que tenemos para llevar las riendas de nuestras propias vidas.

Sin embargo, lo cierto es cada instante de nuestro presente nos ofrece la oportunidad de verlo todo con una nueva mirada. Volviendo a ser esos niños que seguimos siendo, dándonos permiso para descubrir el aquí y ahora. Sorprendiéndonos por la oportunidad para renacer, desde la novedad de quien observa por primera vez

¿Qué es la mente del principiante?

La práctica de Mindfulness propone precisamente cultivar una actitud como es la Mente de Principiante. Una mente dispuesta a investigar y sorprenderse ante la magia de la existencia. Para comenzar a ser conscientes de que ningún momento es igual a otro. Que en realidad, cada instante tiene posibilidades que son totalmente únicas e irrepetibles.

La mente del principiante es una actitud clave en la filosofía y práctica de la Atención Plena. Que te ofrece la oportunidad de ir más allá, de descubrir todo cuanto te rodea desde la mirada de la libertad. Trascendiendo los límites de nuestros propios juicios y creencias.

Experimentar en el día a día la Mente del Principiante supone abrir puertas y ventanas a nuestro entendimiento. Reconocer que existen muchas más opciones de las que creemos para expandir nuestra percepción del mundo y de nosotros mismos. Consiste en percibir matices en los que no nos detenemos normalmente, para así poder ver mucho más a allá.

¿Te atreves a mirar el mundo con los ojos de un niño?

La Conciencia Plena nos invita a romper con viejos esquemas que nos enturbian el momento presente. Ver más allá de las etiquetas e ideas que construye nuestra mente y que en ocasiones conduce al sufrimiento. Dejar a un lado el velo de nuestras ideas para ver el cielo, las estrellas y todo cuanto nos rodea, desde la desnudez.
Como todo en la vida, tú también puedes entrenar tu mente para ser capaz de romper las barreras de tu propio ego. Tú también puedes aprender a detenerte un momento al día para sentir la dicha del instante presente. Claro que puedes, tan sólo es cuestión de tomar las riendas de tu vida y de abandonar ese papel de víctima que tan cómodo puede llegar a ser.


Fuente: Yolanda Morales

( Motivacion y gestión del Talento)